Y tú ¿cómo eliges vivir y comunicar
a pesar de…?

13 Julio 2020

*Tienes la posibilidad de convertir este artículo en un ejercicio. Si no eres educador también puedes hacerlo, cambia la palabra aula por trabajo, alumnos por compañeros o clientes y liderazgo docente por liderazgo en el trabajo.


Empezamos

Estás a punto de traspasar la puerta del aula o de conectarte virtualmente con tus alumnos

¿En qué piensas?

Cierra los ojos y responde lo primero que te venga a la cabeza.

Hazlo así con el resto de las preguntas:

¿Qué sientes?

¿Qué te apetecería hacer?

¿Qué sabes que vas a hacer?

¿Qué sabes que vas a sentir con lo que vas a hacer?

Retrocede unos minutos

Falta una hora para que comiences tu jornada

¿Qué te impide salir corriendo?

¿Qué sientes cuando piensas en los motivos que te lo impiden?

¿Dónde estarías si no existieran esos motivos?

Retrocede más

Estás en la cama. Suena la alarma. Imagina

¿Cómo es tu día ideal de trabajo?

¿En qué se parece a lo que crees que en realidad te espera?

Quédate con los ojos abiertos

Sujeta tus respuestas. Dime:

¿Cuántas de ellas están ligadas a acciones o situaciones que no dependen de ti?

¿Algunas, muchas, todas?

¿Sientes que tu estado de ánimo está fuera de tu control?

Me encanta hacer este ejercicio conmigo misma, me da una vista rápida de en qué momento vital me encuentro. Y digo vital porque las horas que paso y cómo me siento antes del trabajo, preparando el trabajo, durante el trabajo y después del trabajo es mi vida. No creo que mi corazón entienda de ranjas horarias para latir, aunque sí que entiende de cuál es su ritmo según mi manera de sentir.

No recuerdo quién fue el primero que dijo, “como haces una cosa las haces todas”. Y soy la primera que tengo miedo de pasar mi propio examen, soy la primera que caigo en las riendas de “no soy yo, es el mundo”, “si tuviera los medios, lo haría mejor”, “si todo fuera diferente, me sentiría mejor y haría más cosas” … Y entonces, antes de caer en la desesperanza, me agarro a la #actitudpositiva, la de “soy cien por cien responsable de lo que hago por mí misma con las cosas que me suceden, cien por cien responsable de cómo decido sentirme con las acciones que llevo a cabo, cien por cien responsable de satisfacerme con lo que me merezco en la medida de mis posibilidades”.

Y ¿qué me merezco? Ser feliz o, lo que es lo mismo, sentirme satisfecha cada día de haber aportado mi grano de arena en mi vida y en la de los demás. Para mí esto es ser #líder, vivir el #liderazgodevida y el #liderazgodocente de la misma manera, con honestidad y humildad, con responsabilidad y agradecimiento.

¿Qué está en mis manos hacer con lo que tengo? Sentir el #liderazgo como un estilo de vida, como el resultado de entrenarme en el arte de #amar. Amar la vida, amar el trabajo, amarme a mí misma y amar a los demás. Pero no amar como concepto sino desde la demostración diaria:

¿En qué cosas me fijo cada día que me hacen amar la vida?

¿Qué retos decido afrontar cada día que me hacen amar mi trabajo?

¿Qué satisfacciones me doy a diario que hablan de cuánto me amo y me merezco?

¿Qué hago para que los demás se sientan amados por mí?

POEN system es el método que me abrió las puertas del #autoconocimiento, el #autodescubrimiento y la #autoconfianza para ejercer el #liderazgo en todas las áreas de mi vida, para cada día intentar superarme en el arte de la #comunicación conmigo misma y con los demás, gracias a y a pesar de resbalones, tropiezos y caídas.

Porque educar es más que enseñar y aprender. Educar es comunicar y comunicar es tratar de motivar, inspirar, abrir las puertas a la curiosidad.

Y es que comunicar desde la satisfacción de estar donde quiero estar, haciendo lo que quiero hacer y con los medios de que dispongo es reconciliarme con la vida y sus infinitas posibilidades. Y tú ¿cómo eliges vivir y comunicar a pesar de…?


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